Qué alegría cuando me dijeron "vamos a la casa del Señor" son las últimas palabras que pronunció San Pedro de Alcántara antes de morir.
Santo entre los santos, conocido por su penitencia, grande por su oratoria, amigo, consejero y primer biógrafo de Santa Teresa de Jesús, rechazó ser confesor de Carlos V en su retiro a Yuste, tomó los hábitos en el convento de San Francisco de los Majarretes en 1515.
